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Urrutia: El negocio “se va a dar vuelta cuando el maíz vuelva a US$ 350”
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  • Urrutia: El negocio “se va a dar vuelta cuando el maíz vuelva a US$ 350”

  • Los buenos valores de la ganadería y la caída registrada a nivel de los granos, principalmente en el caso del maíz, han permitido consolidar la sinergía entre la agricultura y la ganadería, en una apuesta a la intensificación en la producción de carne, como una herramienta para agregarle valor al cereal.

    RELACIONES. Juan Martín Urrutia, integrante del grupo Minerva, participó de la jornada Braford realizada en el norte del país, donde se observaron los novillos que participan de la prueba organizada por la sociedad de criadores, con un engorde a nivel de corral, y que se faenaran por el grupo brasileño. En este sentido destacó que las relaciones de precios entre el ganado gordo y el valor del maíz han permitido traccionar toda la cadena productiva. “Hoy las grandes empresas ganaderas de nuestro país son en su gran mayoría grandes empresas agrícolas que producen el grano y tienen un seguro pasado por un tracto digestivo”, explicó Urrutia, indicando que los animales pasan 100 días en un corral consumiendo el alimento producido por el mismo productor.Más allá de las relaciones de precios, Urrutia indicó que la industria también “está traccionando para que todos los negocios para adelante tengan referencias de valores dentro de estos rangos, que es lo que el productor está necesitando, para dar señales claras de que los precios de la exportación y lo que hoy escuchamos en cualquier prensa internacional, le llegan al productor criador” dijo Urrutia.La relación de precios también ha permitido a los productores experimentar con otras categorías, incluso sacrificando márgenes de conversión óptimos en los corrales de engorde. “Hoy uno ve que le están dando de comer a animales que tienen eficiencias de conversión más baja, animales de cruzas que antiguamente no estaban encerradas en un corral, también a vacas”, señaló el representante de Minerva.Urrutia advierte que las relaciones de precios son cíclicas y que variaciones en las mismas, generarán cambios en la intensificación ganadera. “Yo siempre molesto a los agricultores y les digo, ‘esto se va a dar vuelta cuando el maíz vuelva a valer 350 dólares’. Ellos felices porque van a vender un cultivo más caro, pero no tan contentos de asegurarse ese valor pasado por un tracto digestivo en su negocio, lo van a tener que vender a otro”, reflexionó. Actualmente, el país no solo consume todo el maíz que produce, sino que también se ve en la necesidad de importar enormes volúmenes del exterior, lo que demuestra un nivel de aprovechamiento intensivo sin precedentes.APUESTA. Lejos de las miradas cortoplacistas, los diferentes eslabones de la cadena están apostando al futuro. El criador no solo se enfoca en mantener su negocio productivo, sino que está invirtiendo activamente en aumentar su rodeo, entorando animales cada vez más jóvenes, a los 15 o 18 meses. “El criador hoy está apostando a preñar más vacas y ojalá este año, con una pequeña ayudita, lleguemos al tercer año con 3 millones de terneros, eso es mirar a largo plazo” dijo Urrutia.Para el representante del grupo Minerva, a nivel del comercio internacional de carnes, el país se posiciona con ventajas comparativas frente a las amenazas globales que sí afectan a países vecinos. “Uruguay sigue siendo la frutilla de la torta, tiene todo para expresar su potencial frente a amenazas de los países del mundo que afectan a los vecinos... estamos en condiciones de disfrutar que no tenemos deforestación, estamos en condiciones de asegurar que es un país que produce el 70% de su ganado a campo”, afirmó, remarcando la importancia de la trazabilidad individual y la altísima estabilidad de los ciclos productivos a mediano plazo.CAPACIDAD. La intensificación a nivel de la ganadería, más allá de los buenos valores de la carne, también se encuentra íntimamente entrelazada con la necesidad de recomponer los rodeos en el norte del país, tras la sequía de hace dos años, donde se liquidó gran parte del stock y los altos niveles de precios no han permitido que el productor se recuperara. Esta realidad claramente marca un claro desfasaje entre la capacidad instalada de la industria y los actuales niveles de actividad.En este sentido, Urrutia indicó que “hay 4 millones de capacidad ociosa para faenar y estamos faenando 2 millones y medio. Si Uruguay duplica la cantidad de terneros, va a tener dónde terminarlos, eso no es ningún problema”, además destacó que una mayor producción “a la industria le hace bien, porque la industria lo que tiene que bajar son sus costos fijos, faenando mucho y vendiendo todo y Uruguay tiene la estructura para hacerlo”.Ante la aparición de una mayor oferta, la preocupación de los productores se centra en la caída de los valores recibidos por la producción. En este sentido, el representante de la industria dijo que “eso es natural en cualquier mercado de oferta y demanda”.CARRASCO. Esta faltante de volumen de oferta, es la explicación para que el grupo Minerva, mantenga actualmente inactiva la planta de Frigorífico Carrasco. En este sentido Urrutia dijo que “es meramente por un tema de oferta y disponibilidad de ganado. Nosotros entendemos que estamos faenando lo mismo que se faenaba otros años con tres plantas y no con cuatro”. Además, enfatizó que no existen conflictos ni problemas laborales detrás de esta decisión empresarial, asegurando que “habiendo ganado se van a abrir todas las plantas y si es necesario se van a alquilar otras también”.DESAFÍO. El principal desafío para el sector será confirmar y sostener esta tracción de toda la cadena productiva hasta fin de año, para “poder disfrutarlo el año que viene con valores que ojalá convaliden todo el negocio de la cadena”. Para ello, se debe integrar el esfuerzo de los criadores que buscan aumentar su rodeo, los corrales del norte que se especializaron en recría y las grandes instalaciones de encierre que destinan la totalidad de su maíz a la terminación de animales.

  • 2026-08-02T07:00:00

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