Ganadería
El productor del norte del país participó de la gira ganadera organizada por Selecta en Estados Unidos, donde destacó el nivel de los rodeos observados y analizó el impacto de los actuales precios del ganado en Uruguay, así como los desafíos sanitarios y las perspectivas para la producción ovina
Cobertura especial de Pablo D. Mestre desde Estados UnidosLa gira ganadera organizada por Selecta en Estados Unidos continúa dejando aprendizajes para los productores uruguayos que participan de la recorrida. Uno de ellos es Mauricio Biassini, quien valoró la experiencia como una oportunidad para conocer sistemas productivos diferentes y recoger ideas aplicables a la realidad local.“Las expectativas se vienen cumpliendo y superando. Estamos viendo muchas cosas nuevas e interesantes, y sobre todo aprendiendo mucho”, señaló.Biassini destacó especialmente las diferencias en los sistemas de producción y manejo respecto a Uruguay. Según explicó, las condiciones climáticas y productivas de las regiones visitadas obligan a desarrollar estrategias distintas para el manejo de los rodeos durante el año.En cuanto a los animales observados, consideró que se trata de rodeos de gran calidad, aunque en términos generales los encontró algo más grandes de lo que personalmente busca para sus sistemas productivos. “Son ganados muy bien alimentados, muy desarrollados y cada cabaña tiene sus características, pero en promedio los veo un poco más grandes de lo que yo utilizaría”, comentó.El productor desarrolla su actividad en el norte del país, sobre campos de basalto, con sistemas ganaderos extensivos que combinan bovinos y ovinos. Su objetivo es producir animales de crecimiento rápido, que nazcan con pesos moderados pero que alcancen rápidamente los pesos de venta para lograr una mayor eficiencia del sistema.Consultado sobre el momento que atraviesa la ganadería uruguaya, destacó el efecto positivo que han tenido los actuales valores del ganado para los productores criadores. “Veníamos bastante rezagados y hoy vender un ternero a US$ 600 o US$ 700 cambia muchísimo la cuenta. Nos ha permitido invertir en genética, infraestructura y otras mejoras que antes eran mucho más difíciles de concretar”, afirmó.Sin embargo, advirtió sobre la creciente preocupación que genera la problemática de la garrapata. Según indicó, la situación se ha complejizado en los últimos años debido al aumento de la resistencia a los productos disponibles y a las dificultades asociadas al movimiento de ganado.“Es un tema muy relevante y que requiere el trabajo conjunto de productores, técnicos, investigadores y el Estado. Hay que poner mucho énfasis para encontrar soluciones”, sostuvo. Entre las posibles alternativas mencionó el desarrollo de nuevas moléculas y herramientas sanitarias que permitan mejorar el control del parásito.Además de su actividad ganadera, Biassini se desempeña como vicepresidente de la Sociedad de Criadores de Merino Dohne. Desde ese rol destacó el crecimiento que viene registrando la raza en distintas regiones del país.“La vemos muy bien. Es una raza relativamente nueva que se ha adaptado muy bien tanto en el norte como en otras zonas del país. Tiene dos grandes fortalezas: la producción de corderos y una lana fina de calidad”, explicó.A su juicio, la mejora de los precios tanto de la lana como de la carne ovina está generando un renovado interés por la actividad. “Hoy es difícil conseguir hembras porque los productores están reteniendo más ovejas. Cuando los precios acompañan, es mucho más fácil pensar en invertir y crecer”, concluyó.
2026-06-15T15:02:27.311